Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris RECURSOS EDUCATIUS. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris RECURSOS EDUCATIUS. Mostrar tots els missatges

divendres, 18 de maig del 2018

HUERTOS URBANOS, UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE VIVENCIAL

"Un sinfín de aspectos que contempla un proceso de aprendizaje vivencial que nos va dejando una huella profunda."

Como a tanta gente, me tocó reinventarme, y mi opción fue acercarme a las raíces literalmente. En un momento de efervescencia en que vamos encontrando cada día más experiencias de huertas que, poniendo énfasis en una u otra faceta, nos acercan a la tierra, en las que proliferan las huertas urbanas, en terraza, sociales o pedagógicas, me decanté por procurar transmitir ese vínculo con la tierra que tiene algo de ancestral, algo de esencial para nuestra vida.

Ejerciendo de educadora de huerta urbana en el Centre Obert Sants Les Corts y en otros espacios, como la Cooperativa L’Ortiga, he tenido la suerte de percibir en vivo y en directo la emoción de las y los peques al meter las manos en la tierra, al descubrir cualquier ser viviente, olor o semilla escondida, y como no, los cambios propios del ciclo de la vida que se encarna con las estaciones. Un sinfín de aspectos que contempla un proceso de aprendizaje vivencial que nos va dejando una huella profunda. 


En el Centre Obert hacemos huerta en mesas de cultivo. Trabajamos con peques y no tan peques. Lo hacemos desde la agroecología, que nos invita a una observación atenta de la Naturaleza para imitarla, procurando cerrar ciclos, comprendiendo y entendiendo interrelaciones que se dan en los ecosistemas. Es una forma de agricultura que nos reclama otro tiempo, otra manera de hacer y de relacionarnos, con una dimensión holística donde cultivar, recoger, transformar o preparar alimentos están interrelacionados. El cultivo de estos alimentos ofrece, por tanto, una diversidad de oportunidades de aprendizaje que puede ir aún más allá del cultivo y la cosecha.

Durante el curso, nos acercamos así a una de las principales fuentes de nuestra alimentación, al tiempo que dejamos espacio para el intercambio de saberes y culturas. Y es que la diversidad de origen de nuestros compañeros de aventura enriquece en usos y costumbres de los alimentos que cultivamos, que nos ofrecen testimonios y recuerdos de vínculos con familiares, tierras y recetas variadas.

En nuestras actividades, mientras crecen y se desarrollan nuestros cultivos, introducimos conceptos que van más allá de la agricultura: trabajamos nuestra interrelación con el medio ambiente y vamos incidiendo en cambios sobre nuestra percepción de la misma; ¿cómo hacemos esto? Pues de diversas formas: nos hacemos amigas de las lombrices, que primero nos dan repelús y después nos hacen cosquillas; aprendemos estrategias y manifestaciones de vida diversa, porque no es lo mismo sembrar, cultivar y cosechar unos guisantes que una zanahoria; también aprendemos que no todas las plantas son amigas entre ellas, que algunas tienen propiedades casi mágicas que ahuyentan de enfermedades y que toca aprender a convivir con depredadores “terribles” como el caracol, las larvas de futuras mariposas o algún pulgón que otro.

Y es que alrededor de nuestras hortalizas, ponemos los sentidos a funcionar: el tacto de la tierra mojada, el olfato que nos regalan las plantas aromáticas al acariciarlas, la vista que nos permite ir concibiendo el ciclo de vida de cada vegetal y sus diversas formas, colores y estrategias de adaptación, y por supuesto, el gusto, con el que incluso nos atrevemos a experimentar nuevos sabores y a disfrutar de nuestras fresas, zanahorias y rabanitos, recompensa de tiempos de espera y cuidados.

Recolectar y extraer semillas es una de las prácticas que incorporo en estos espacios educativos. Así, la curiosidad infantil acaba por descubrir esa esencia de vida, rindiendo tributo a ese legado ancestral que se plasma en testimonios que hablan con cierto orgullo principalmente de sus abuelos y abuelas con vínculos a esa tierra que siempre nos dio de comer.

A veces es preciso esperar. Como cuando toca sembrar las semillas que con esmero y tiempo atrás hemos recolectado, procesado, secado y guardado. Y es que son sensibles a características del medio que permiten (o inhiben) su nacimiento; nos implica en un proceso continuo, donde para recoger frutos tenemos que comprender y cuidar ese ciclo de vida desde el inicio. Todo un aprendizaje vivencial más que recomendable que nuestras huertas nos ofrecen.

Artículo de Nines Alquezar Castillo, ingeniera técnica agrícola y educadora ambiental.

dimarts, 8 de maig del 2018

PATERNIDAD Y MATERNIDAD CONSCIENTE

“¿Qué he hecho yo para mejorar como padre/madre?”
Quizá una buena reflexión para comenzar este artículo.

La Paternidad Consciente, o Slow Parenting, es un concepto y un estilo de paternidad acuñado por una enfermera de origen canadiense y de nombre Jean Alice Rowcliffe.

La paternidad consciente se enmarca dentro del movimiento “Slow” (lento), que pretende alertar de los peligros de un contexto social y cultural cada vez más hostil y vertiginoso, abocado a lo efímero, al exceso y a lo superficial; a los resultados por encima de los procesos.

Dicho movimiento promueve una revisión de nuestras prácticas y de nuestra manera de enfocar la vida. De esta manera, se pretende que también la paternidad/maternidad se beneficie de estos nuevos preceptos, y que el cuidado y la crianza de nuestros/as pequeñas se ajusten mejor a lo que necesitan, rebajando nuestro ritmo y poniendo más presencia en dicha labor.

Tomar verdadera consciencia de la enorme (aunque maravillosa) responsabilidad que conlleva la paternidad y la maternidad, nos hará, invariablemente, tomar el camino hacia una más natural, respetuosa, responsable, crítica, positiva y, por qué no, ¡revolucionaria!

Hace ahora ya más de un siglo que Sigmund Freud descubría al mundo el inconsciente como base de las emociones y del pensamiento humanos, centrándose en el individuo aisladamente. Cincuenta años después, otro psicoanalista, John Bowlby, descubría y añadía que la interacción, el vínculo y el apego entre infantes y sus padres y madres tenían un peso inconmensurable en el devenir psicológico de los más pequeños/as. El autor lograba así que, por vez primera, se pusiera un especial énfasis en el componente “relacional” y “de cuidado” entre padres e hijos en la formación de las emociones y de la personalidad. De ahí la importancia de reflexionar sobre la calidad de nuestra labor como padres y madres. Y parece que, en un contexto social tan “abrumador” como el que estamos viviendo actualmente, se exigen precisamente replanteamientos sobre el hecho de ser padres y madres en la linea que propone Rowcliffe y este movimiento.

La paternidad consciente se enmarca perfectamente dentro de un movimiento más genérico como es el relacionado con la “crianza natural”, o respetuosa, o con apego (u otros apellidos), y que alzan como principal estandarte el recuperar los instintos maternales y paternales más humanos y más propios de la especie y de su evolución.

Slow, o lentitud, en el marco que nos ocupa, tiene que ver con rebajar el ritmo de nuestra vida y de las interacciones con nuestros hijos e hijas; con valorar y aprovechar cada momento que pasamos junto a ellos. Pero también tiene un alto componente de concienciación personal y de grupo. Así, el rol parental ha de reconsiderar ciertas actitudes ligadas al contexto social actual en esta nueva era de globalización pero también de deshumanización alarmante.

Desde el punto de vista pedagógico, la paternidad consciente apuesta por un modelo activo y libre de la educación de los niños y niñas. Un modelo que dota al niño/a de una mayor capacidad de decisión, otorgándole un papel más activo, responsable y crítico en su proceso de aprendizaje, a la vez que se ajusta mejor a su desarrollo madurativo individual.

Como sostenía la pedagoga Rebeca Wild, recientemente fallecida, los niños necesitan básicamente un ambiente “relajado” para garantizar el descubrimiento y el aprendizaje, y somos los padres y madres (como también profesionales de la educación) los que hemos de poder garantizar ese tipo de ambiente a nuestros hijos: un ambiente sosegado, sin prisas y sin presiones inútiles.

Este nuevo paradigma educativo basa también gran parte de sus ideas en la estrecha vinculación entre los conceptos (antagónicos pero complementarios) de la libertad y de los límites. La paternidad consciente, en este sentido, apuesta por dotar a los niños y niñas de gran libertad de movimiento, de acción y de pensamiento pero dentro, eso sí, de un marco de límites claros, de seguridad y de respeto; de límites cariñosos a la vez que firmes.

El ser padre/madre consciente en la actualidad nos compromete en nuestra propia reeducación personal, invitándonos a realizar una mirada interna para reconocer y comprobar nuestros propios cimientos, nuestra propia historia como hijos o hijas, nuestras potencialidades y nuestras flaquezas.

La paternidad consciente apuesta así por el sentir, por la enriquecedora transformación personal que puede llegarse a experimentar al ser madre o padre.

Decálogo de la Paternidad/Maternidad Consciente
Basado en “The Slow Parenting Movement”, por J. A. Rowcliffe

  1. Usemos menos la tecnología, sobre todo en contacto con nuestros hijos. Descubramos junto a ellos qué puede ofrecernos la naturaleza y qué podemos aprender de ella.
  2. Evitemos ser el “amigo/a de nuestros hijos”. Seamos sus padres/madres, por encima de todo. Reflexionemos y ajustemos nuestro rol materno/paterno.
  3. Observemos y disfrutemos el crecimiento y el desarrollo de nuestros/as hijos/as. Cada detalle de ese proceso puede ser revelador y maravilloso.
  4. Seamos los primeros y principales maestros de nuestros hijos. No obviemos nunca que nuestro papel como padres, nuestras palabras, pero sobre todo nuestros actos, tienen un peso pedagógico inmenso sobre ellos.
  5. Respetemos que el juego es el trabajo y cometido de nuestros hijos. A través del juego y de la actividad espontánea el niño aprende cuanto necesita.
  6. Hemos dado la vida a nuestros hijos, pero no nos convirtamos en sus vidas. No pretendamos controlar todo aquello que les ocurre, ni les evitemos sentir frustración.
  7. Reflexionemos acerca de la estrecha vinculación entre la libertad y los límites que ofrecemos a nuestros hijos, como nuevo paradigma pedagógico.
  8. Ajustemos un acompañamiento para nuestros hijos más lento, más sosegado, más paciente, más cercano, más ajustado. En definitiva, más consciente.
  9. Entendamos y respetemos que, como núcleo familiar, formamos parte de una tribu, de una comunidad y de una sociedad.
  10. Intentemos llevar junto a nuestros hijos una vida tranquila y plácida.

Artículo de Aitor Irayzoz Monera, Coordinador del Centre Obert Les Corts

dimecres, 2 de maig del 2018

PREVENIR EL BULLYING DESDE LA FAMILIA

En 1989, la Convención sobre los derechos del niño fue proclamada y adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas con el objetivo de establecer los derechos de la infancia y mejorar sus condiciones de vida. A su vez, en la convención se indican las obligaciones de los Estados participantes y por tanto de los poderes públicos y la sociedad en su conjunto, incluida la familia y los propios menores, como garantes del respeto de estos derechos y su disfrute por todos los niños y niñas del mundo. En su articulado recoge el derecho de los y las menores a ser protegidas de la violencia y de cualquier forma de maltrato, siendo las personas adultas las responsables de garantizar el cumplimiento de estos derechos.

El bullying o acoso escolar, es aquella violencia que se produce entre iguales de forma intencionada y repetitiva, en el entorno escolar, bien dentro del propio centro, en las actividades extra-escolares o en los alrededores del centro escolar. En ocasiones esta violencia puede producirse en la calle, o desde dispositivos móviles, siempre como consecuencia de las relaciones sociales que se producen en el contexto escolar.

Las agresiones pueden ser verbales ( insultos, motes, desprecios, amenazas, burlas….), físicas ( golpes, empujones, patadas, tirar, quitar o romper las cosas de la otra persona….), sociales (ignorando, humillando, aislando, excluyendo, extorsionando o difundiendo rumores de otro u otra menor) psicológicas (mediante persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro) o sexuales (burlándose del cuerpo, la intimidad o la orientación sexual del otro, tocando a la persona sin su consentimiento….).

¿Quienes están implicados en el Bullying?

Siempre que nos encontramos ante una situación de bullying hay menores con conductas antisociales que de forma reiterada agraden a otros compañeros y compañeras y otros menores que son víctimas de las conductas de los y las agresoras. En ambos casos nos encontramos que las consecuencias de las agresiones traerán repercusiones negativas para la vida de estos menores. Por ello es muy importante que padres y madres podamos actuar en el contexto familiar frente al bullying tanto si nuestros hijos y/o hijas son agresores, victimas o espectadores de la situación.

¿Cómo evitamos el Bullying?

La mejor manera de evitar conductas de acoso escolar es mediante la prevención de las mismas. No solo es una cuestión del entorno escolar, el profesorado y el alumnado, también debemos implicarnos en casa, porque afecta a toda la familia. Para ello, podemos seguir una serie de pautas y recomendaciones que previenen estas conductas de acoso, educando a nuestros hijos en la cultura de la NO-VIOLENCIA. 

  1. Educando en valores, como el respeto, la tolerancia, la comprensión y la compasión. Ayudará a prevenir que nuestros hijos e hijas puedan agredir a sus iguales y en el caso de recibir agresiones no crean que eso es normal, que se lo merecen o que son responsables de la situación.  
  2. Interesándonos por las relaciones sociales de nuestras hijas y nuestros hijos y enseñándoles a establecer relaciones positivas con los demás, siempre en condiciones de igualdad. Para ello conviene preguntarle cómo se tratan entre compañeros y compañeras de clase, interesándonos por conocer sus amistades o invitándolos a casa. También es importante implicarnos en la comunidad escolar desde bien pequeños, los encuentros, las salidas, las vacaciones, con la familia extendida, con nuestro entorno, con la vecindad... 
  3. Respetando a nuestras hijas e hijos tal y como son evitando las comparaciones con familiares u otras personas de su entorno. Las personas somos como somos y queremos que los demás aprueben nuestra forma de ser, lo que genera confianza en uno mismo. Así favorecemos la aceptación personal frente a las exigencias sociales. 
  4. Potenciando la autoestima, dándoles seguridad en lo que hacen, reforzando su motivación y fomentando el autocontrol. Permitir que nuestros hijos e hijas se enfrenten a situaciones difíciles e intenten resolverlas por sí mismos fomentamos su autonomía, autoestima y seguridad. 
  5. Ayudando a desarrollar su capacidad para entender a los demás. Cada persona es diferente, por ello no debemos descalificar a otras personas, así ayudamos a nuestros hijos e hijas a aceptar la diferencia y entender que cada uno hace las cosas como ha aprendido a hacerlas, incluso la persona acosadora. 
  6. Proporcionando modelos de comportamiento positivos y fomentando un ambiente en el que imperen unas buenas relaciones familiares. Esto no quiere decir que no se discuta sino que las discusiones se deben resolver de forma amigable, mediante el diálogo y la negociación, nunca mediante la violencia. 
  7. Fomentando una buena comunicación que inspire un clima de confianza y de escucha, en el que les ayudemos a identificar lo que sienten y a afrontar emocionalmente las situaciones que viven, escuchando sus opiniones y potenciando la reflexión como forma de encontrar soluciones para sus problemas. 
  8. Definiendo clara y consistentemente, las normas que deben seguir y los límites en el comportamiento. Se debe argumentar y dar las explicaciones necesarias, hasta estar seguros de que entienden las normas y lo que pueden hacer y lo que no deben hacer. A medida que crezcan revisaremos y negociaremos las posibles modificaciones de esos límites.
  9. Y sobre todo, conviene hablar del bullying para que nuestros niños y niñas estén preparados si se encuentran ante una situación de acoso. Explicarles qué actitud debe tomar si un igual les molesta o les intimida. Indicarles que no deben callarse si observan conductas de bullying. Nunca hay que aconsejarles que respondan de forma agresiva o que se venguen de las agresiones, ya que este tipo de acciones suelen empeorar la situación, propiciando más agresiones. Siempre hay que decirles que lo comuniquen a una persona adulta de su confianza para que madres, padres y profesorado podamos intervenir ante la situación de acoso.

Article d'Esther Blanco, psicòloga social.

dilluns, 16 d’abril del 2018

IMPORTÀNCIA 0-3


L’educació infantil de 0-3 anys s’ha convertit en una etapa bàsica en el desenvolupament dels infants de cara al seu futur, sent una guia, cuidant-los i potenciant al màxim les seves capacitats, acompanyant els seus aprenentatges per aconseguir un desenvolupament global a nivell intel·lectual, afectiu, psicomotriu, social i moral, per aconseguir, d’aquesta manera, persones independents i autònomes, amb llibertat per a desenvolupar-se a la seva vida quotidiana. 

L’etapa educativa de primer cicle és un element necessari en el creixement del nen/a, ja que es treballen tots els àmbits del seu desenvolupament d’una manera lúdica, divertida i motivadora, que té present les seves individualitats, respecta les seves diferències, i contempla com a part imprescindible la participació i implicació del context familiar.

L’escola bressol té com a eix l’infant competent, protagonista actiu i amb curiositat i desitjos d’aprendre; és en aquest sentit que l’escola bressol es configura com un context en el qual s’ofereix als infants un conjunt d’experiències educatives que promouen el desenvolupament i l'aprenentatge.

El 0-3 es configura tenint en compte els principis d’educació inclusiva i coeducadora.

L’infant rep una sèrie de propostes educatives que li ofereixen noves possibilitats en funció de la seva maduresa i evolució per anar creixent com a persona, noves formes de fer, de relacionar-se, d’entendre el món... L’infant és sempre el principal protagonista, el centre de l’activitat, de les rutines i dels hàbits del dia a dia. Des de que entra fins que surt de l’escola, està aprenent, interioritzant coneixement i integrant-los a la seva realitat, desenvolupant un aprenentatge significatiu.

Article de Laura Fernández,
Pedagoga, directora de projectes socioeducatius

divendres, 13 d’abril del 2018

COM PODEM FER PER QUÈ ELS NENS I NENES MENGIN?

Quan parlem de l’alimentació en la primera infància, estem parlant de molt més que del fet biològic d’aportar nutrients al nostre cos. En aquesta etapa de la vida, tota interacció és una font d’aprenentatge que assenta bases pel desenvolupament futur de la persona. L’alimentació dels nens i nenes, és un acte de comunicació, de transmissió d’afecte, d’emocions, un acte de cura i intimitat entre la criatura i l’adult. Val la pena prestar-li especial atenció a l’hora de menjar, tan a casa com a les escoles bressol ja que el menjar és una de les primeres fonts de satisfacció, però també ho pot ser de frustració i de conflicte.

Us volem proposar 5 aspectes que hem de tenir en compte tan a casa com a l’escola bressol a l’hora de menjar:

  1. No obligar al nen o nena a menjar. Hem d’oferir però no hem de forçar mai.
  2. El menjar ha de ser un moment tranquil. No hem de tenir pressa, ni convertir el moment del menjar en una baralla, ha de ser un moment de gaudir.
  3. No a tothom li agrada tot. Hem de respectar els gustos i preferències dels nens i nenes, si algun menjar no li agrada li proposarem de menjar-ne una quantitat petita.
  4. L’alimentació ha de ser sana i vairada. No sempre això té per que voler dir elaborada i complicada.
  5. No hem de fer servir el menjar com a càstig o premi. Aquest podria ser l’inici d’un problema de relació amb el menjar.
IMPORTANT: El moment de menjar és un espai de clara intencionalitat educativa ja que podem fomentar i treballar un ampli ventall d’aspectes com són l’autonomia, la manipulació d’objectes, psicomotricitat, experimentació de textures, sabors, sensacions tèrmiques, colors i un llarguíssim etcètera. Procurem que el menjar sigui un espai ric en comunicació entre els i les petites i les persones adultes i convidem al nen o nena a participar fent el dinar i el sopar, ja sigui a la cuina, parant la taula, recollint-la... hi ha moltes maneres de compartir aquest moment en la mesura de l’edat i les possibilitats de cada criatura.



Article de Judit Feixa, directora de projectes socioeducatius

divendres, 6 d’abril del 2018

COMUNICACIÓ NO VIOLENTA, UN LLENGUATGE DE VIDA

Com podem respondre sense ferir quan ens sentim molt enfadats? Què fem quan estem en ple desacord amb els arguments plantejats? Com responem a l'angoixa i el dolor d'algú a qui volem ajudar? Com plantegem peticions en reunions de treball? Com ens comuniquem amb els nostres fills quan tenim interessos oposats?

Mentre aprenem a identificar les nostres pròpies formes d'actuar que augmenten el conflicte i la desconnexió, podem educar-nos per estar presents d'una manera que potenciï l'harmonia i la cooperació, i que ens ajudi a respondre a les nostres necessitats.

Què aconseguim amb aquest model de comunicació?

  1. Augmentar el benestar intern i l'habilitat de satisfer les nostres necessitats
  2. Augmentar l'enteniment, respecte i la cooperació en les relacions
  3. Promoure el canvi social de forma no violenta

La comunicació No Violenta, comporta 4 passos, dins d'un procés de relació amb l'altre i amb un mateix:

Observar sense avaluar

Necessitem observar clarament allò que veiem, sentim o toquem que afecta el nostre benestar, sense barrejar-ho amb una avaluació. No obstant això, si barregem l'avaluació amb l'observació, reduirem la probabilitat que l'altra persona entengui el que pretenem transmetre-li. En lloc d'això, recollirà la crítica i s'oposarà resistència al que estem dient.

Identificar y expressar sentiments

Se'ns educa per orientar-nos cap als altres més que per estar en contacte amb nosaltres mateixos. Revelar la nostra faceta humana i expressar la pròpia vulnerabilitat poden ajudar a resoldre conflictes o situacions de comunicació difícils.

Assumir la responsabilitat dels nostres sentiments

La CNV potència nostra consciència que allò que fan o diuen els altres pot ser l'estímul, però mai la causa, dels nostres sentiments. Els nostres sentiments són el resultat de com triem prendre'ns el que diuen i fan els altres, i també de les nostres necessitats i expectatives particulars en aquest moment.

Peticions conscients

Vam aprendre a fer-ho sense criticar, analitzar ni donar la culpa a ningú, sense establir diagnòstics i actuant d'una manera que propiciï la comprensió i la compassió. El quart i últim component d'aquest procés, s'ocupa del que ens agradaria demanar als altres per enriquir la nostra vida. Quan les nostres necessitats es troben insatisfetes, ens atenim a l'expressió del que observem, sentim i necessitem amb una petició específica: accions que puguin satisfer les nostres necessitats.

Article de Jonàs Gnana, Director de l'Espai Familiar i Centre Obert Les Corts
www.pedagogiafamiliar.com / www.facebook.com/PedagogiaFamiliar

dilluns, 19 de març del 2018

QUÈ FER DESPRÉS DE L'ESO?


ACOMPANYAR ALS NOSTRES FILLS I FILLES EN LA IMPORTANT DECISIÓ UN COP ACABEN L'ESO

LA RECEPTA EN 6 PASSOS

Ara que els nostres fills i filles estan acabant 4t d’ESO s’acosten preinscripcions escolars. No tenim fórmules màgiques, però els passos que considerem més destacables d’aquesta recepta són:

  1. Mirar-nos a nosaltres mateixos per ser conscients dels nostres prejudicis, projeccions i frustracions; i vetllar per minimitzar el seu impacte en la presa de decisions dels nostres fills i filles.
  2. Escoltar amb els 5 sentits (o 6), llegim entre línies i entenent que els nostres fills es troben en plena adolescència, que és una etapa molt intensa, molt turbulenta, durant la qual els “toca” prendre la seva “primera gran decisió”.
  3. Els i les joves són els protagonistes de la decisió, hem d’ajudar-los a tocar de peus a terra, i a conèixer-se a si mateixos. Recordem factors personals: personalitat, interessos, valors, habilitats i capacitats.
  4. Observar també l’entorn professional, que els joves tenen molt idealitzat i molt llunyà. Prendre consciència que el món professional que trobem avui no és el mateix que es trobaran els nostres fills i filles quan acabin la seva etapa formativa i comencin a desenvolupar-se en el món laboral. En la societat del coneixement adquireixen més valor les competències professionals i la capacitat d’adaptació al canvi.
  5. L'oferta formativa varia en funció dels interessos de l’alumne, per això existeixen tantes passarel·les que faciliten i multipliquen els itineraris. L’etapa formativa post obligatòria tot just comença però no s’acabarà, sinó que li caldrà formar-se al llarg de tota la vida.
  6. El paper de les famílies és el de xarxa de suport, perquè necessiten decidir en llibertat (sense pressionar, sense guiar ni empènyer) i amb seguretat (sabent que tenir més informació ens fa prendre millors decisions, però tot i així, els interessos de les persones canvien amb el pas del temps i potser ens cal desfer camí per tornar-ho a reemprendre...) Però passi el que passi, la família estarà allà.
L'important és ser-hi presents.



Article de Diana Perea

Coordinadora de projectes d'orientació acadèmica.

Entrades populars