divendres, 11 de maig de 2018

NI UNO MENOS - EDUCACIÓN DE CINE

El cine y las emociones. Una herramienta de carácter educativo para madres, padres, educadores y educadoras.

Esta cuarta propuesta que analizaremos en este ciclo denominado “Educación de cine” se enmarca dentro de la cinematografía china. Su creador es Zhang Yimou, un director cuyas obras ha triunfado en los festivales de cine europeos pero que no ha sido bien aceptado en su país. Viendo la película lo entenderemos perfectamente. Su actitud crítica le ha mantenido alejado de la doctrina oficial del régimen comunista chino, cuyos mandatarios le han puesto muchas veces todas las trabas posibles, desde denegarle permiso para realizar viajes de promoción, hasta censurarle guiones.

“Ni uno menos” es un emotivo drama no exento de la correspondiente cuota de denuncia social, que transita sobre temas diversos como la educación, la vida en el mundo rural, la incomunicación pueblo-ciudad, la pobreza y lo duro que es la infancia en lugares que cuentan con muy pocos recursos.

Hay que tener en cuenta que los protagonistas no son actores profesionales. Precisamente este hecho determina el grado de frescura y sinceridad que transmiten los personajes que básicamente se interpretan a sí mismos. La película parece en apariencia una historia simple, sin grandes pretensiones, pero hay que reconocer que aporta muchos elementos de reflexión en cada uno de sus fotogramas.

Las imágenes de inicio nos transportan a un pueblo aislado entre montañas donde una muchacha de trece años tiene que sustituir al maestro de una mísera escuela. Se trata de una aldea que apenas cuenta con medios y recursos para mantener la actividad escolar.

La muchacha en un principio solo busca obtener algo de dinero. El alcalde le ha prometido cincuenta yuanes si logra que ningún niño abandone la escuela hasta la vuelta del maestro titular. Cuando uno de ellos, su alumno más travieso, se escapa para dirigirse a la ciudad la muchacha no duda en emprender un azaroso viaje para recuperarlo. En la tarea de conseguir el dinero para el billete de autobús contará con la ayuda incondicional de sus alumnos y alumnas. Iremos viendo como la actitud de la muchacha irá cambiando poco a poco hasta convertirse en una verdadera heroína que hará todos los esfuerzos posibles para encontrar a su alumno en una gris e inhóspita ciudad.

¿Qué valores nos aporta su protagonista Wei Minzhi?

Si tuviésemos que destacar un valor de Wei Minzhi que sobresale especialmente tendríamos que hacer referencia a su grado de responsabilidad. A medida que avanza la película resulta estimulante ver como esta joven maestra se responsabiliza de sus alumnos y alumnas como si fuesen de su familia; ver cómo consigue ganarse el respeto y cariño de toda la clase; ver cómo actúa siendo sólo una muchacha con unas capacidades pedagógicas que, por cierto, nadie le ha enseñado, ver cómo trabaja en equipo. Todo eso y más… hace que esta película sea verdaderamente inspiradora.

La protagonista consigue aportar en toda su actividad una enorme ilusión, esfuerzo y sacrificio, todo ello trufado por un ilimitado tesón que hemos de entender siempre en clave didáctica.

Wei Minzhi pertenece a ese grupo de heroínas que son reales y que actúan donde está presente la pobreza, y donde la supervivencia es un esfuerzo constante de cada día. Y lo mejor de estas heroínas, es que no se reconocen a sí mismas como tales, entienden que es su obligación y punto.

No esperan vencer, ni perjudicar a nadie, sólo pretenden, con su honesta tozudez, superar los obstáculos que la existencia agiganta para darles la oportunidad de continuar demostrando su derroche de amor y su enorme fortaleza y tesón.

Hemos de dejar de lado, por un momento, nuestras inmediateces, nuestras prisas y nuestras “neuras” para entender que lo importante, si hay algo importante en esta vida, es la tarea que se ha autoimpuesto Wei. Si somos capaces de ponernos en la piel de esta muchacha, si somos capaces de conseguir empatizar con ella, apreciaremos y veremos vivir uno de los más admirables y gratificantes retos que una adolescente puede afrontar a lo largo de su vida. Wei, con sus acciones, su sentido del compromiso, y la forma como interactúa y se retroalimenta con sus alumnos y alumnas, consigue un objetivo digno de mención: enseñar y al mismo tiempo aprender.


Esta película nos aporta una definición ejemplar del papel que han de desempeñar las personas que se dedican a la enseñanza. Wei, con su buen hacer, evidencia que el compromiso es con todos y no sólo con los amables y mejores, por este motivo, en ningún momento escatima esfuerzos para encontrar a su travieso alumno que ha decidido huir a la ciudad. Su actitud nos revela algo que ella misma descubre en el transitar de su proceso vital: que la vocación es la que da la fuerza para realizar cualquier gesta o proeza. Wei nos transmite un nítido mensaje: cuando uno ama lo que hace, ningún obstáculo resulta infranqueable.

¡Qué gran importancia adquieren los pequeños detalles en esta película, que por cierto son muchos, para mostrar la grandeza de sus protagonistas! Quizás aquí Yimou consigue aproximarse, en su forma de contar historias, al maestro John Ford. Solo mencionar la maravillosa y memorable escena donde deciden comprar por 6 yuanes 2 refrescos para sofocar la sed de los 26 niños y observar como todos van bebiendo poco a poco, mediante sorbos pequeños, de tal forma que nadie se queda sin probar una simple coca-cola ¿Se puede definir mejor el concepto de solidaridad y de trabajo en equipo? Creo que nos resultaría difícil encontrar un ejemplo más nítido.

En definitiva, una película totalmente imprescindible, que nos invita a reflexionar con serenidad sobre el contraste de lo básico y lo ostentoso y sobre valores que no se han de perder nunca de vista: la responsabilidad, la perseverancia, el trabajo en equipo y el compromiso.

No recomendable para personas que no pueden prescindir por un período de 106 minutos de las redes sociales y del teléfono móvil.

"La lengua de las mariposas"

La próxima semana analizaremos los valores que nos transmite otra gran película, en este caso española, cuyo título es “La lengua de las mariposas”. Una propuesta cinematográfica firmada por el director José Luis Cuerda en el año 1999 ambientada en la Galicia previa al estallido de la Guerra Civil y que tiene como protagonista a un viejo profesor. Se trata de una hermosa película que consigue conmovernos, que nos hace más humanos y que honra a todos esos maestros y maestras que, de una forma sincera, honrada y altruista han entregado su vida para que las nuevas generaciones estén mejor formadas.

Artículo de Daniel Fernández

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